Un canal de televisión por Internet especialmente dedicado a multimillonarios puso a la venta en España el submarino privado más grande jamás construido, con un precio que asciende a 80 millones de euros (más de US$ 100 millones).
El canal www.theresabernabe.tv se autodefine como “el primer canal del mundo dedicado al lujo y el glamour” y lleva el nombre de su creadora, Theresa Bernabé una especialista en el mundo inmobiliario afincada en Puerto Banús, Marbella, al sur de España.
Según informó Bernabé el denominado "Phoenix 1.000" sólo se construye por encargo. Tiene diez camarotes, 65 metros de largo, 460 metros cuadrados en total y puede alcanzar velocidades de hasta 18 nudos -unos 33 kilómetros por hora-.
Está fabricado con los mismos materiales que las naves espaciales de la NASA, suficiente para llevar a su pasajeros a unos 610 metros por debajo del nivel de mar y permanecer allí hasta 460 horas.
El puente de mando del "Phoenix" cuenta con pantallas táctiles y una avanzada tecnología que permite también atracar el sumergible a través del control remoto desde el exterior.
Debajo del puente de mando se encuentra el salón principal, al cual se puede acceder por escalera o ascensor, equipado con un bar y en el que se puede instalar un garaje.
En dicha planta están situados seis camarotes, cada uno de ellos decorado con un estilo distinto, que cuentan con aseos y ventanas en forma de lente para poder contemplar el fondo marino.
En el piso inferior se encuentra el comedor, una sala de cine, cuatro lujosas suites y una cocina.
El enclave "más impresionante" de observación del fondo acuático está situado en esta misma planta y se corresponde con una explanada submarina en forma de bola de cristal ubicada en el punto más adelantado de la embarcación.
"Es como volar por el fondo del mar", asegura uno de los propietarios, que compara la experiencia con la descrita por Julio Verne en su obra "20.000 leguas de viaje submarino".
Según Bernabé, la empresa creadora proyecta la inauguración en 2010 del primer hotel sumergible, que será construido en un archipiélago de las islas Fiji al que sólo puede accederse por avión o barco.